Los Mesoneros - "Caballo Nuevo"

...ver

Las guerrillas y la pacificaci贸n

...Descargar

"Cuando Llega
El Momento"
(Los Mesoneros)

...ver

"Indeleble"(Los Mesoneros)

...ver

Canserbero
& Apache
(2013)

...ver

Rawayana - High feat Apache (Video Oficial)

...ver

Fonseca - Arroyito (Video Oficial)

...ver

Mireille Mathieu - Comme d'habitude ( My way )

...ver

Hern谩n Mar铆n
canta y baila

...ver

Memorias
de un
proletario

...Descargar

El malquerido
canta el "Chino"

...ver

Marina
una Chilena
atrapada en la IV

...Descargar

Man谩: Hasta Que Te Conoc铆 (Video Oficial)

...ver

Hoy como Ayer m谩s de 200 cr贸nicas

...Descargar

Sim贸n D铆az
Caballo Viejo

...ver

Mar铆a Rodr铆guez
"Los Dos Titanes"

...ver



Algo m醩 que palabras: LA VIDA COMO DIVERSIDAD DE TIMBRES Y TONOS

Autor/fuente:V韈tor Corcoba Herrero (corcoba@telefonica.net)  (18-05-2017)

A poco que nos adentremos en la vida, observaremos que toda ella rebosa variedad, y esto es lo que verdaderamente nos entusiasma; el conocer, el explorar otros horizontes. 趎icamente, la muerte es quien nos injerta uniformidad. De ah, lo importante de superar divisiones, de comprender y de dejarnos entender por toda existencia. Globalizado el mundo, sabemos que las tres cuartas partes de los conflictos tienen una dimensi髇 cultural. Est visto que todos tenemos algo que aportar. La exclusi髇 no es de recibo. No me cansar de vociferarlo, nadie sobra, todos somos necesarios y precisos. La cohesi髇 de los moradores, aparte de ser algo vital para encauzarnos en lo arm髇ico, tambi閚 nos enriquece intelectualmente, moralmente y espiritualmente. La sabidur韆, fruto de lo vivido, no se alcanza recluido en los centros de pensamiento, sino compartiendo vivencias y convivencias, que es lo que nos ayuda a vivir, reconociendo nuestra propia ignorancia. Porque s, en efecto; uno es nada, sin alguien que le aliente. Al fin y al cabo, todos nos alimentamos de todos. En consecuencia, este sinf韓 de entretelas, con sus pulsos y sus pausas, o si quieren de andantes poemas, son el efectivo motor del desarrollo de la especie pensante, que deshumanizada ser un infierno para s misma. 

Hay que retomar esa complejidad y armonizarla. La tarea no es f醕il, pero tampoco es imposible. Ya en 2001 se produjo la Declaraci髇 Universal de la UNESCO sobre la riqueza cultural y, posteriormente, la Asamblea General de las Naciones Unidas declar el 21 de mayo como el D韆 Mundial de la Diversidad Cultural para el Di醠ogo y el Desarrollo, a trav閟 de su resoluci髇 57/249 de diciembre de 2002. Tambi閚 en 2011 la UNESCO y la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas lanzaron la campa馻: "Haz un gesto por la Diversidad y la Inclusi髇", con el firme prop髎ito de animar a las gentes y a las organizaciones de todo el mundo a que tomen medidas concretas de apoyo a la multiplicidad. Desde luego, aqu todos estamos llamados a aceptarnos mediante gestos reales en nuestro d韆 a d韆 y a combatir la polarizaci髇 y los estereotipos para mejorar el entendimiento y la cooperaci髇 entre las gentes de diferentes ritmos y rimas. Precisamente, un informe reciente, publicado en enero de 2017, sobre Intolerancia Religiosa en Brasil, nos indica que el planeta vegeta una ola creciente de intolerancia y de restricciones al ejercicio del derecho a la libertad religiosa y de credo. Ojal aprendi閟emos la lecci髇 desde uno mismo, puesto que si cada cual es imperfecto y requiere de la bondad de los dem醩, tambi閚 nosotros tenemos que tolerar los defectos de los otros, quiz醩 hasta lograr ser ese poema interminable y perfecto, con el que todos so馻mos.

Situar la po閠ica del hermanamiento en el n鷆leo del avance constituye una revoluci髇 b醩ica en el porvenir de la naturaleza humana. Hasta ahora nos hemos rejuntado, pero no hemos aprendido a dejarnos resucitar por la l韗ica que nos circunda, hemos preferido tomar cadenas y no abrirnos al orbe, para dejarnos abrazar por 閘. Todo esto llegar en el momento que dialoguemos aut閚ticamente, con la verdad por delante. No desperdiciemos esa red de c醫edras vivientes que nos entran por los sentidos y van directas al coraz髇. S髄o as podemos fundirnos en ese culto de culturas, o lo que es igual de realidades po閠icas, que tantas veces se nos pasan desapercibidas y son el alma de nuestra existencia, en su doble dimensi髇 de proceso evolutivo y fuente de expresi髇, creaci髇 e innovaci髇. Hasta ahora nos hemos mundializado, pero no fraternizado. Requerimos de otro ambiente m醩 cooperante y solidario en la conciencia del g閚ero humano. El arte, como la poes韆, o la ciencia, pueden ayudarnos a interpretar este pluralismo con coherencia y a luchar contra las desigualdades reinantes en este mundo fr韔, encorsetado en las tecnolog韆s y que cada amanecer siente menos ante el sufrimiento del pr骿imo. De aqu la necesidad de unir, ya no solo la justicia y el bien com鷑, tambi閚 otro esp韗itu m醩 trascendente que nos devuelva nuestra capacidad de asombro, de reconocer el orden natural, o sea, de la poes韆 a la que se llega por la senda de lo aut閚tico, del re韗 a mand韇ula abierta y del llorar a l醙rima viva.

Nuestra historia, por consiguiente, no s髄o se verifica en esa multitud de versos, sino que, gracias a ellos, se concentra una fuente de renovaci髇 de las ideas, adquiere sentido nuestro caminar al vernos y sentirnos iluminados por la veracidad, que es lo que realmente nos permite abrirnos y concebir nuevos modos de pensar. Para empezar, tenemos que desligarnos de este af醤 mercantilista que mueve al mundo, propiciando un desarrollo sustentado en los latidos y sostenible con el di醠ogo, siempre sincero y siempre liberador.  A mi juicio, adem醩, hemos de estimular mucho m醩 la creatividad conjunta, pues de nada sirve desarrollar en las nuevas generaciones ese af醤 aperturista de nuestras lenguas, culturas y religiones, si luego actuamos contrariamente a lo que predicamos. Para desgracia nuestra, lo prioritario siempre es el dinero, no la cultura vivencial, aquella que va impresa en las v韘ceras humanas. La llaneza est en el reconocimiento, la comprensi髇 y la tolerancia de la disparidad de linajes, sobre la base de una 閠ica global, confluencia basada en valores universales y en el respeto rec韕roco de todas las mentes humanas.
 
No olvidemos que cada caminante necesita hallarse con su pulsaci髇, y rehacerse junto a los suyos. La cuesti髇 no es sentirse cercano junto a los otros, sino acompa馻do por esa percusi髇 del alma, que nos ayudar a poseer una convivencia c韛ica, pero tambi閚 a hermanarnos, en la medida que confluyan nuestras n韛eas  emociones, sabiendo que el inter閟 mercantilista jam醩 ha forjado uniones duraderas. Por tanto, pienso, que ha llegado el momento de revisarnos, de injertarnos nuevos compromisos, apoy醤donos en las experiencias positivas de nuestros predecesores. Sin duda, necesitamos proyectar una renovada m閠rica a esta vida, tan sufrida para unos y tan privilegiada para otros. 緿髇de est醤 los poetas, para entonar otros abecedarios que nos lleguen m醩 y mejor, al oratorio interior de nuestro vergel, y nos despierten?. Ante el boom de injusticias, nos conviene una fuerza din醡ica de cambio, que nos lleve por otros horizontes y otras sendas de menos iniquidad y perdici髇. Naturalmente, la inspiraci髇 ha de llenarse de im醙enes originales, sorprendentes y placenteras.

Tras el derrumbe de nuestro endiosamiento actual, no hablaremos tanto de desarrollo y si de generosidad, puesto que vivimos en un estado al borde de todos los l韒ites, de recursos limitados, junto al proceder de algunos que lo acaparan todo. Frente a esas gentes que piensan que necesitamos un nuevo humanismo para el siglo XXI, a fin de renovar las aspiraciones fundamentales a la justicia, el entendimiento mutuo y la dignidad; yo estimo tambi閚, un dejar de adoctrinarnos para poder entrar m醩 en el discernimiento, cuando menos para volver hacia nuestras posadas interiores, hacia la placidez que somos, m醩 all de la conjugaci髇 de verbos y de la correlaci髇 de esp韗itus, conscientes de que, si cultivamos m醩 poemas que penas, podremos tejer un destino m醩 tranquilizador para todos. Por otra parte, est muy bien eso de ser distintos y de considerarse an醠ogos, pero de nada sirven los dichos, si el coraz髇 no es el que habla. Esta es la cuesti髇 de fondo. Tampoco somos hijos de la monoton韆. La experiencia de la infinidad de aires est en la comunicaci髇 y en la comuni髇 de todos, y como tal, pertenece a toda existencia humana, que ser m醩 perfecta, en la medida en que cada cual se entregue a esa b鷖queda de la verdad y el bien, haciendo un uso adecuado de los m鷏tiples patrimonios del planeta, entre ellos la disparidad de tonos y timbres cohabitando.

Haga un comentario

 

 

 

 

 

 

 

 

Caracteres restantes: 350

 

 

Numeros aleatorios

 

 

Aprobada reducci贸n
del IVA a pagos
electr贸nicos

Leer más

Capturan empresario
involucrado en desfalco
de la Faja y ocupan sus
propiedades en Anzo谩tegui

Leer más

Operativos
de seguridad
en el mercado y
terminal de pasajeros

Leer más

FUNDESU y SUEPPLES
intercambian
en f煤tbol

Leer más

PDVSA-Gas Comunal
Optimiza su
distribuci贸n
a la poblaci贸n

Leer más

Arreaza a Trump:
Ning煤n imperio
nos devolver谩
a la esclavitud

Leer más

"Corredor" solidario:
Arribaron millones
de medicamentos
desde la India (+Video)

Leer más

Subdesarrollo
Socialista

Leer más

Enrique M谩rquez:
gobierno debe dejar
"los micr贸fonos"
en la negociaci贸n

Leer más

Sudeban estableci贸
l铆mite de 800 mil Bs
para el pago
con telefon铆a m贸vil

Leer más